
El peso corporal puede influir en diferentes áreas de la salud masculina, como la función cardiovascular, el metabolismo, las hormonas y la erección.
Por eso, cuando un hombre eyacula antes de lo deseado, puede preguntarse:
- ¿El sobrepeso causa eyaculación precoz?
- ¿La grasa abdominal afecta el control?
- ¿Bajar de peso ayuda a durar más?
- ¿Los hombres delgados eyaculan más rápido?
- ¿La obesidad reduce la sensibilidad?
- ¿El síndrome metabólico puede explicar un cambio reciente?
- ¿Necesito hacerme análisis por tener sobrepeso?
- ¿La dieta o el ejercicio pueden corregir el problema?
La respuesta científica es más compleja de lo que sugieren muchas páginas de internet.
La European Association of Urology incluye la obesidad entre los factores asociados descritos en hombres con eyaculación precoz. Sin embargo, algunos estudios sobre la forma presente desde las primeras experiencias encontraron que los participantes con la dificultad tenían, en promedio, menor índice de masa corporal o menor adiposidad visceral que los controles.
Por otra parte, investigaciones centradas en la forma adquirida encontraron una asociación entre eyaculación precoz y síndrome metabólico.
Estos resultados aparentemente contradictorios no significan que un estudio sea necesariamente correcto y otro incorrecto. Pueden estar describiendo poblaciones y problemas diferentes.
No es correcto concluir que:
- el sobrepeso sea la causa habitual de la eyaculación precoz;
- la obesidad proteja frente a una respuesta rápida;
- adelgazar garantice mayor duración;
- aumentar de peso reduzca la sensibilidad;
- el índice de masa corporal permita diagnosticar la causa;
- toda persona con grasa abdominal tenga síndrome metabólico;
- un problema sexual deba utilizarse para culpabilizar a alguien por su cuerpo.
Antes de atribuir la dificultad al peso, conviene comprender qué es la eyaculación precoz y cómo empezar a desarrollar mayor control. Una duración determinada no explica por sí sola el origen del problema: también importan el control percibido, la repetición del patrón, el malestar y la forma en que comenzó.
¿El sobrepeso o la obesidad causan eyaculación precoz?
No se ha demostrado que el sobrepeso o la obesidad causen por sí solos eyaculación precoz.
La guía de la European Association of Urology menciona la obesidad, la diabetes, el síndrome metabólico, la falta de actividad física, el estrés y otros elementos como factores asociados descritos. La misma guía explica que la respuesta eyaculatoria es compleja y que la forma adquirida puede aparecer junto con dificultades de erección, problemas psicológicos o relacionales, prostatitis, hipertiroidismo y mala calidad del sueño.
Las guías hablan de factores asociados
Que una guía incluya un factor dentro de una lista epidemiológica no significa que ese factor produzca necesariamente la dificultad.
Una asociación puede aparecer porque:
- ambas condiciones comparten otros factores;
- una de ellas influye indirectamente en la otra;
- existen diferencias de edad, salud o medicamentos;
- la dificultad reduce la actividad física;
- los problemas de erección aceleran el encuentro;
- la población estudiada no representa a todos los hombres.
Por eso, la formulación más precisa es:
El peso y la salud metabólica pueden formar parte del contexto de algunos casos, pero no permiten identificar una causa individual.
Por qué los estudios parecen contradecirse
Los estudios no siempre investigaron el mismo subtipo de eyaculación precoz ni utilizaron las mismas medidas.
La forma de toda la vida y la adquirida no son iguales
La eyaculación precoz de toda la vida aparece desde las primeras experiencias sexuales.
La eyaculación precoz adquirida comienza después de una etapa en la que el hombre percibía una duración o un control diferentes.
Esta distinción puede explicar parte de los resultados:
- algunos estudios de la forma de toda la vida encontraron menor IMC o adiposidad entre quienes presentaban la dificultad;
- los estudios sobre síndrome metabólico se concentraron principalmente en hombres con una pérdida adquirida del control;
- los hombres con la forma adquirida suelen ser mayores y presentar más enfermedades o dificultades de erección.
No resulta correcto tomar un hallazgo sobre una forma y aplicarlo automáticamente a la otra.
El peso aislado y el síndrome metabólico son variables diferentes
Una báscula indica peso.
El índice de masa corporal relaciona peso y altura.
El síndrome metabólico, en cambio, describe la coexistencia de varios problemas relacionados con el metabolismo, como alteraciones de glucosa, presión arterial, triglicéridos, colesterol HDL y acumulación abdominal de grasa.
Una persona puede tener:
- sobrepeso sin síndrome metabólico;
- un IMC considerado normal y alteraciones metabólicas;
- obesidad con perfiles clínicos diferentes;
- grasa abdominal elevada con otros valores dentro de parámetros adecuados.
Por eso, hablar únicamente de “peso” puede ocultar diferencias importantes.
Qué encontró el estudio de 2010 sobre la forma de toda la vida
Gökçe y Ekmekçioğlu compararon hombres atendidos por eyaculación precoz de toda la vida con controles de edad semejante.
El IMC promedio fue menor entre quienes presentaban la dificultad:
- 24,9 en el grupo con eyaculación precoz;
- 27,5 en el grupo de control.
Los autores también observaron que los casos clasificados con obesidad eran más frecuentes en el grupo sin la dificultad. Concluyeron que, dentro de aquella muestra, los hombres con eyaculación precoz de toda la vida eran más delgados que los controles.
Los hombres con la dificultad eran más delgados en promedio
Este resultado contradice la idea sencilla de que un IMC mayor siempre empeora el control.
Sin embargo, el estudio no demostró que tener menos peso produjera eyaculación precoz.
Tampoco estableció que:
- aumentar de peso retrasara la eyaculación;
- la grasa corporal redujera una sensibilidad excesiva;
- el IMC fuera un mecanismo biológico;
- todos los hombres delgados tuvieran más riesgo;
- los participantes presentaran las mismas características metabólicas.
La investigación comparó grupos dentro de un contexto clínico específico.
Una asociación inversa no significa protección
Presentar la obesidad como un posible factor “protector” sería científicamente imprudente y médicamente inadecuado.
La Organización Mundial de la Salud clasifica la obesidad como una enfermedad crónica y recurrente relacionada con interacciones genéticas, neurobiológicas, conductuales, sociales y ambientales. También la vincula con un mayor riesgo de diabetes, enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud.
Un resultado estadístico sobre duración sexual no anula esos riesgos ni justifica aumentar de peso.
Qué aportó el estudio de 2018 sobre adiposidad visceral
Cakir y colaboradores estudiaron a 300 hombres:
- 150 con eyaculación precoz;
- 150 controles sin la dificultad.
Calcularon un índice de adiposidad visceral utilizando datos como IMC, triglicéridos y colesterol HDL.
Los hombres con eyaculación precoz presentaron, en promedio:
- menor IMC;
- menor circunferencia de cintura;
- menores triglicéridos;
- menor índice de adiposidad visceral.
El índice promedio fue de 4,13 en el grupo con eyaculación precoz y de 5,72 en los controles. Los autores describieron una correlación inversa entre adiposidad visceral y eyaculación precoz.
El estudio comparó 150 hombres con 150 controles
La muestra fue mayor que la de muchos estudios sobre este tema, pero continuó siendo una investigación transversal.
Los datos fueron obtenidos dentro de un periodo determinado. No mostraron cómo cambió la respuesta sexual de una persona al ganar o perder peso.
Tampoco probaron que la adiposidad fuera responsable de las diferencias.
El diseño no permite conocer la dirección de la relación
Son posibles varias explicaciones:
- las características metabólicas podrían influir en determinadas vías sexuales;
- los grupos podrían diferir en edad, hormonas, salud o estilos de vida;
- el subtipo de eyaculación precoz podría ser importante;
- los problemas de erección podrían modificar la conducta sexual;
- las mediciones utilizadas podrían no captar todos los factores relevantes;
- la asociación podría depender de variables no evaluadas.
No debe deducirse que aumentar la cintura o los triglicéridos mejore el control.
Qué muestran los estudios sobre síndrome metabólico
Los resultados cambian cuando la investigación se concentra en la forma adquirida y en el conjunto de la salud metabólica.
El estudio prospectivo de 100 casos y 100 controles
Bolat y colaboradores compararon:
- 100 hombres con eyaculación precoz adquirida;
- 100 controles.
El síndrome metabólico apareció en:
- el 51 % del grupo con eyaculación precoz adquirida;
- el 24 % del grupo de control.
Los participantes con la dificultad también presentaron tiempos autoinformados considerablemente menores y puntuaciones menos favorables en el cuestionario utilizado. Los autores encontraron relaciones entre varios componentes del síndrome metabólico y los síntomas eyaculatorios.
Este estudio respalda una asociación.
No demuestra que el síndrome metabólico haya sido la causa inicial ni que tratar uno de sus componentes garantice recuperar el control.
El análisis de 1.029 hombres
Jeh y colaboradores revisaron datos de 1.029 hombres.
Dentro de la muestra:
- 74 fueron clasificados con eyaculación precoz adquirida;
- 111 cumplían los criterios utilizados para síndrome metabólico.
Después de considerar edad, función eréctil, síntomas prostáticos, testosterona y otros factores, la presencia de síndrome metabólico continuó asociada con la forma adquirida. La razón de posibilidades fue de 2,20.
Esta cifra no significa que un hombre concreto tenga exactamente 2,2 veces el mismo riesgo.
La razón de posibilidades describe una asociación estadística dentro de aquella muestra y bajo los criterios del estudio.
Síndrome metabólico no equivale simplemente a tener sobrepeso
El estudio de Jeh no demostró que el número de kilogramos fuera la explicación.
El síndrome metabólico reúne diferentes variables que también pueden relacionarse con:
- función vascular;
- diabetes;
- inflamación;
- hormonas;
- erección;
- salud general;
- medicamentos;
- edad.
Reducir todo el resultado a “la obesidad causa eyaculación precoz” eliminaría justamente la complejidad que el estudio intentó examinar.
IMC, cintura y salud metabólica no significan lo mismo
El IMC es una medida orientativa
La OMS calcula el IMC dividiendo el peso en kilogramos por la altura en metros al cuadrado.
En adultos utiliza como referencias generales:
- sobrepeso: IMC igual o superior a 25;
- obesidad: IMC igual o superior a 30.
La propia OMS explica que el IMC es un indicador indirecto de adiposidad y que otras medidas, como la circunferencia de cintura, pueden aportar información adicional.
El IMC no describe directamente:
- distribución de grasa;
- masa muscular;
- condición cardiovascular;
- glucosa;
- colesterol;
- presión arterial;
- función eréctil;
- respuesta eyaculatoria.
La distribución de grasa y otros datos pueden aportar contexto
La grasa abdominal puede coexistir con alteraciones metabólicas, pero no permite realizar un diagnóstico visual.
Tampoco puede saberse mediante una fotografía o una báscula si una persona presenta:
- síndrome metabólico;
- diabetes;
- testosterona baja;
- enfermedad cardiovascular;
- una causa física de eyaculación precoz.
La evaluación de estos problemas corresponde a profesionales que puedan integrar antecedentes, síntomas, mediciones y análisis cuando exista una indicación real.
Cómo podría influir el contexto metabólico en el control
No existe un mecanismo único confirmado.
Erección y prisa
La obesidad y el síndrome metabólico se relacionan con mayor frecuencia con dificultades de erección que con una respuesta eyaculatoria específica.
Cuando un hombre teme perder la firmeza puede:
- evitar pausas;
- aumentar la velocidad;
- mantener estimulación continua;
- buscar terminar mientras conserva la erección;
- eyacular antes de lo deseado.
En ese contexto, la relación entre eyaculación precoz y problemas de erección puede resultar más importante que el peso corporal aislado.
Diabetes y salud vascular
La diabetes y eyaculación precoz pueden coexistir, especialmente junto con problemas de erección y otras alteraciones sexuales.
La diabetes también puede relacionarse con:
- reducción de sensibilidad;
- eyaculación retrasada;
- ausencia de eyaculación;
- eyaculación retrógrada.
Esto demuestra que una misma condición metabólica no produce siempre la misma respuesta sexual.
Testosterona, sueño y energía
La obesidad puede coexistir con niveles bajos de testosterona en algunos hombres, pero la relación entre testosterona y eyaculación precoz es contradictoria.
Algunos estudios relacionan la forma de toda la vida con testosterona libre relativamente más elevada. Otros no encuentran diferencias, y la terapia hormonal no constituye un tratamiento general para durar más.
El sueño, el cansancio y la energía también pueden influir en la atención, el deseo y la erección, sin permitir una explicación única basada en el peso.
Actividad física y estado emocional
La actividad física puede favorecer la salud cardiovascular, el sueño, el bienestar emocional y la función eréctil.
El artículo sobre ejercicio físico y eyaculación precoz explica que algunos estudios encontraron resultados favorables, pero todavía no existe una rutina deportiva demostrada para todos.
Una persona puede beneficiarse de moverse más aunque el peso no cambie de manera considerable.
¿Bajar de peso mejora la eyaculación precoz?
No está demostrado que bajar de peso, por sí solo, corrija de manera fiable la eyaculación precoz.
Cuidar la salud metabólica puede beneficiar:
- presión arterial;
- glucosa;
- función cardiovascular;
- movilidad;
- sueño;
- energía;
- erección;
- bienestar general.
Estos beneficios podrían influir indirectamente en la experiencia sexual.
No equivalen a un tratamiento específico del control eyaculatorio.
El estudio piloto de cirugía metabólica no demuestra causalidad
Un estudio piloto evaluó a 36 hombres con obesidad y diabetes tipo 2 antes y seis meses después de una cirugía metabólica.
Se observaron mejorías en la función eréctil y en algunos dominios de un cuestionario relacionado con la eyaculación. Sin embargo:
- no existió un grupo de control;
- participaron solamente 36 hombres;
- todos tenían diabetes tipo 2;
- cambiaron simultáneamente el peso, la glucosa, la salud y posiblemente los medicamentos;
- no se aisló el efecto de la pérdida de peso;
- no se demostró que la cirugía tratara eyaculación precoz.
No debe considerarse una intervención para durar más.
Cuidar la salud puede ayudar sin garantizar minutos
Una persona puede mejorar su salud y continuar presentando:
- excitación acelerada;
- ansiedad;
- hábitos aprendidos;
- tensión;
- reconocimiento tardío de señales;
- miedo a decepcionar;
- una forma presente desde las primeras experiencias.
También puede experimentar mejoría indirecta si aumentan la energía, la confianza eréctil o la comodidad corporal.
La evolución individual no puede predecirse mediante el peso perdido.
Por qué aumentar de peso no es una solución
Los estudios que encontraron una relación inversa no justifican:
- comer en exceso;
- abandonar la actividad física;
- aumentar grasa abdominal;
- intentar modificar colesterol o triglicéridos;
- aceptar un deterioro metabólico para disminuir sensibilidad.
La obesidad es una condición compleja que puede afectar la salud cardiovascular, metabólica y psicológica.
Tener una mayor duración sexual no compensaría esos riesgos.
Además, los estudios no demostraron que aumentar de peso produzca directamente el efecto observado.
Peso corporal, vergüenza y presión por el desempeño
El peso también puede influir mediante la imagen corporal y las experiencias sociales.
La vergüenza puede aumentar la vigilancia
Un hombre puede pensar:
- “Mi cuerpo no es atractivo”.
- “Mi pareja me está evaluando”.
- “No podré mantener el ritmo”.
- “Debo compensar durando más”.
- “No puedo detenerme porque pareceré inseguro”.
Estas ideas pueden aumentar:
- autovigilancia;
- tensión;
- prisa;
- dificultad para comunicar;
- miedo a cambiar de posición;
- evitación de la intimidad.
Eso no significa que la eyaculación precoz sea causada por una baja autoestima.
Significa que el estigma corporal puede modificar el contexto psicológico del encuentro.
La pareja no debe convertirse en evaluadora del cuerpo
La comunicación debería centrarse en:
- comodidad;
- deseo;
- ritmo;
- límites;
- preferencias;
- salud;
- conexión.
No debería basarse en:
- burlas;
- comparaciones;
- presión para adelgazar;
- comentarios humillantes;
- utilizar la dificultad sexual como castigo;
- exigir cambios físicos para merecer intimidad.
El respeto corporal y el cuidado de la salud pueden coexistir.
Qué observar antes de atribuir el problema al peso
Puede resultar útil preguntarse:
- ¿La dificultad estuvo presente desde las primeras experiencias?
- ¿Apareció después de una etapa diferente?
- ¿Cambió la erección?
- ¿Existe miedo a perder firmeza?
- ¿Hay diabetes u otra condición diagnosticada?
- ¿Cambió algún medicamento?
- ¿Cómo están el sueño y la energía?
- ¿Existe ansiedad por el cuerpo?
- ¿La respuesta ocurre igual durante la masturbación?
- ¿Hay dolor o síntomas urinarios?
- ¿La dificultad cambia según el ritmo y la intensidad?
Revisar primero si el cambio es adquirido
Cuando la pérdida de control apareció recientemente, conviene revisar el contexto completo.
La eyaculación precoz adquirida puede coexistir con:
- problemas de erección;
- diabetes;
- síndrome metabólico;
- estrés;
- alteraciones tiroideas;
- medicamentos;
- mala calidad del sueño;
- prostatitis;
- conflictos de pareja.
La presencia de sobrepeso no debería utilizarse para dejar de investigar otros cambios relevantes.
Qué puede hacerse sin convertir el peso en un tratamiento sexual
Cuidar la salud general sin metas sexuales rígidas
Las decisiones relacionadas con alimentación, actividad física o manejo del peso deberían orientarse principalmente a la salud y el bienestar.
No conviene plantearlas como:
“Debo bajar cierta cantidad para poder satisfacer a mi pareja”.
Una meta sexual rígida puede generar presión y hacer que cada cambio corporal parezca insuficiente.
Trabajar también la excitación y los hábitos
Aunque existan factores metabólicos, puede seguir siendo útil observar:
- progresión de la excitación;
- ritmo inicial;
- respiración;
- tensión;
- señales antes de la urgencia;
- capacidad para realizar pausas;
- miedo a perder la erección;
- pensamientos de desempeño.
La salud general y el aprendizaje sexual no son alternativas excluyentes.
Evitar dietas extremas y productos para adelgazar
No conviene utilizar:
- ayunos extremos;
- medicamentos prestados;
- suplementos sin evaluación;
- productos que prometen pérdida rápida de peso;
- sustancias estimulantes;
- hormonas;
- dietas que ignoran condiciones médicas.
Este artículo no puede prescribir una dieta, una cantidad de ejercicio ni un objetivo de peso.
Las personas con diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos alimentarios o tratamientos médicos requieren orientación individualizada.
Cuándo conviene consultar
Busca una valoración profesional cuando:
- la dificultad eyaculatoria apareció repentinamente;
- antes existía un control claramente diferente;
- también existen problemas persistentes de erección;
- tienes diabetes, síndrome metabólico u otra condición y notas cambios sexuales;
- disminuyó de manera marcada el deseo;
- existe cansancio o somnolencia persistente;
- aparece dolor durante o después de eyacular;
- hay sangre en el semen;
- existen síntomas urinarios o pélvicos;
- el cambio coincidió con un medicamento;
- se están utilizando hormonas o productos para adelgazar;
- el peso o la alimentación generan angustia intensa;
- la dificultad afecta significativamente la relación.
La evaluación no implica necesariamente realizar análisis o recibir medicamentos.
Su finalidad es integrar:
- historia sexual;
- forma de aparición;
- erección;
- salud metabólica;
- medicamentos;
- sueño;
- estado emocional;
- síntomas físicos.
La EAU recomienda que los análisis y estudios adicionales dependan de hallazgos específicos, no que se soliciten de forma rutinaria a todos los hombres con eyaculación precoz.
Conoce un punto de partida estructurado
El peso corporal no permite identificar por sí solo qué patrón predomina.
En algunos hombres existe una excitación especialmente reactiva. En otros tienen mayor peso la ansiedad, la vigilancia, la tensión o los hábitos aprendidos. También pueden existir factores médicos que necesitan atención independiente.
Cuando no existen señales que requieran valoración profesional, o cuando estas ya fueron revisadas, SISTEMA TITAN™ propone una evaluación educativa y orientativa para organizar aspectos relacionados con:
- progresión de la excitación;
- reconocimiento de señales;
- ansiedad;
- tensión;
- hábitos aprendidos;
- ritmo;
- pausas.
El programa no diagnostica obesidad, diabetes o síndrome metabólico, no prescribe dietas y no sustituye atención médica, nutricional, psicológica o sexológica.
Preguntas frecuentes
¿La obesidad causa eyaculación precoz?
No se ha demostrado como causa universal. Las guías la incluyen entre los factores asociados descritos, pero los estudios presentan resultados diferentes según la población y el subtipo.
¿Los hombres con menor peso eyaculan más rápido?
Algunos estudios sobre la forma de toda la vida encontraron menor IMC entre los participantes con la dificultad. Esto no demuestra que ser delgado sea la causa ni permite predecir una respuesta individual.
¿Tener más grasa ayuda a durar?
No puede afirmarse. Una asociación inversa observada en algunos estudios no demuestra que aumentar grasa corporal mejore el control.
¿El IMC puede predecir cuánto duraré?
No. El IMC es una medida orientativa de peso respecto de la altura y no predice la duración, el control o la satisfacción sexual.
¿La grasa abdominal afecta el control?
Puede formar parte de un contexto metabólico más amplio, pero no se ha demostrado un efecto directo y uniforme sobre la eyaculación.
¿El síndrome metabólico puede relacionarse con la forma adquirida?
Dos estudios encontraron una asociación con eyaculación precoz adquirida. No demostraron que el síndrome metabólico fuera la única causa ni que todos los hombres afectados presentaran la dificultad.
¿Bajar de peso hace durar más?
No existe una garantía. Puede mejorar la salud, la energía o la función eréctil, pero no está demostrado como tratamiento específico de la eyaculación precoz.
¿La cirugía bariátrica trata la eyaculación precoz?
No. Un estudio piloto observó cambios en cuestionarios después de cirugía metabólica en 36 hombres con diabetes tipo 2, pero no demostró que la cirugía tratara la dificultad ni que el peso fuera el mecanismo.
¿El ejercicio ayuda aunque no baje de peso?
Puede aportar beneficios cardiovasculares, emocionales y funcionales aunque el peso cambie poco. Su posible efecto sobre el control eyaculatorio todavía necesita más investigación.
¿La testosterona baja por obesidad explica la eyaculación precoz?
No necesariamente. La relación entre testosterona y respuesta eyaculatoria es contradictoria y la hormona baja no constituye una explicación general.
¿Debo hacerme análisis por tener sobrepeso y terminar rápido?
No de forma automática. La necesidad de análisis depende de antecedentes, síntomas, examen clínico y criterio profesional.
¿Qué ocurre si también tengo problemas de erección?
La preocupación por perder firmeza puede hacer que el hombre evite pausas y acelere. Cuando ambos problemas son persistentes, conviene evaluarlos conjuntamente.
¿SISTEMA TITAN™ ayuda a bajar de peso?
No. SISTEMA TITAN™ es un programa educativo orientado al control eyaculatorio. No ofrece tratamiento nutricional, metabólico ni médico.
Aviso educativo
Este contenido es educativo y orientativo. No constituye diagnóstico de obesidad, síndrome metabólico, diabetes o eyaculación precoz. Tampoco constituye tratamiento médico, nutricional, psicológico o sexológico.
El peso corporal aislado no permite determinar la causa de una dificultad sexual.
No utilices dietas extremas, hormonas, medicamentos para adelgazar, suplementos o productos sexuales sin una evaluación apropiada. No aumentes de peso con la expectativa de reducir sensibilidad o durar más.
Consulta ante una pérdida reciente y persistente del control, problemas de erección, dolor, sangre en el semen, síntomas urinarios, cambios relacionados con medicamentos o alteraciones importantes de la salud general.
Fuentes consultadas
- European Association of Urology. Sexual and Reproductive Health Guidelines: Disorders of Ejaculation.
- World Health Organization. Obesity and Overweight.
- Gökçe y Ekmekçioğlu. Insight on Pathogenesis of Lifelong Premature Ejaculation: Inverse Relationship Between Lifelong Premature Ejaculation and Obesity.
- Cakir y colaboradores. Visceral Adiposity Index Is Associated with Premature Ejaculation Inversely: A Cross-Sectional Study.
- Bolat y colaboradores. The Relationship Between Acquired Premature Ejaculation and Metabolic Syndrome: A Prospective, Comparative Study.
- Jeh y colaboradores. Metabolic Syndrome Is an Independent Risk Factor for Acquired Premature Ejaculation.
- Karaca y Taş. Early Effect of Metabolic Surgery on Erectile Function and Ejaculation: A Pilot Study of Obese Men with Type 2 Diabetes Mellitus.