
La eyaculación precoz no significa automáticamente que un hombre sea infértil, tenga pocos espermatozoides o produzca semen de mala calidad. El tiempo transcurrido hasta la eyaculación y la capacidad fecundante del semen son aspectos diferentes.
En la mayoría de los casos, eyacular rápidamente no impide que los espermatozoides lleguen al aparato reproductor femenino cuando la eyaculación ocurre dentro de la vagina. Sin embargo, la dificultad sí puede reducir las oportunidades de concepción cuando la eyaculación sucede repetidamente antes de la penetración, no se logra depositar el semen intravaginalmente o la ansiedad, la evitación y las relaciones programadas disminuyen la frecuencia de los encuentros.
También conviene revisar los tratamientos utilizados. Algunos medicamentos y productos retardantes pueden tener implicaciones cuando se intenta concebir, por lo que no deberían iniciarse, combinarse ni suspenderse sin valoración profesional.
Antes de asociar la dificultad con infertilidad, resulta útil comprender qué es la eyaculación precoz y diferenciar el tiempo, el control percibido, el malestar y las circunstancias en las que ocurre.
¿La eyaculación precoz causa infertilidad?
No existe evidencia suficiente para afirmar que la eyaculación precoz, por sí sola, cause infertilidad masculina.
La Organización Mundial de la Salud define la infertilidad como la imposibilidad de lograr un embarazo después de doce meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección. Entre las causas masculinas menciona problemas en la expulsión del semen, ausencia o baja cantidad de espermatozoides y alteraciones de su forma, movimiento o función. Eyacular antes de lo deseado no demuestra ninguno de estos problemas. (Organización Mundial de la Salud)
Un hombre puede tener eyaculación precoz y parámetros seminales normales. También puede presentar alteraciones de fertilidad sin experimentar ninguna dificultad para controlar la eyaculación.
Por tanto, no debe suponerse que:
- durar poco significa producir pocos espermatozoides;
- eyacular rápido significa que el semen es débil;
- una eyaculación intensa demuestra una buena fertilidad;
- el aspecto del semen permite saber si existe infertilidad;
- haber logrado un embarazo anteriormente garantiza la fertilidad actual;
- no lograr un embarazo demuestra que el problema pertenece al hombre.
Fertilidad biológica y dificultad para lograr un embarazo no son lo mismo
La fertilidad depende de numerosos elementos relacionados con ambas personas y con el momento en que ocurren las relaciones sexuales.
En el hombre pueden participar:
- producción y concentración de espermatozoides;
- movilidad;
- morfología;
- integridad funcional;
- transporte del semen;
- función eréctil;
- capacidad de eyaculación;
- enfermedades, tratamientos y exposiciones;
- edad y estado general de salud.
En la otra persona pueden intervenir la ovulación, la edad reproductiva, las trompas de Falopio, el útero, factores hormonales y otras condiciones. También existen casos en los que no se logra identificar una causa concreta.
Por eso, la dificultad para concebir no debería convertirse en una búsqueda inmediata de culpables. La evaluación de fertilidad suele considerar a ambos integrantes y no únicamente a quien presenta una dificultad sexual.
Cuando la eyaculación ocurre antes de la penetración
La eyaculación precoz puede ocurrir antes de la penetración, poco después de iniciarla o tras un periodo breve que el hombre siente que no puede regular. La definición clínica también considera el control percibido, la persistencia y el malestar, no solamente el cronómetro.
Cuando el semen se deposita dentro de la vagina, la duración previa de la penetración no determina por sí misma si puede producirse un embarazo.
La situación cambia cuando la eyaculación ocurre siempre antes de penetrar y el semen no llega a depositarse intravaginalmente. En ese caso, existe un obstáculo práctico para la concepción natural durante esos encuentros, aunque esto no demuestre que los espermatozoides sean anormales.
También puede suceder que el hombre:
- pierda la erección mientras intenta retrasar la eyaculación;
- evite penetrar por miedo a terminar rápidamente;
- se retire demasiado pronto;
- no pueda eyacular durante los días programados;
- experimente ansiedad intensa cuando el encuentro tiene fines reproductivos;
- reduzca la frecuencia sexual por vergüenza o frustración.
Estas situaciones justifican una valoración de la función sexual, pero no permiten diagnosticar infertilidad por sí solas.
¿Eyacular rápido cambia la calidad del semen?
No se ha demostrado que la rapidez de la eyaculación determine directamente la concentración, movilidad, morfología o integridad genética de los espermatozoides.
La eyaculación es un proceso neurológico, hormonal y anatómico complejo. La calidad seminal depende de otros procesos, incluida la producción testicular, la maduración y el transporte de los espermatozoides. Ambos sistemas pueden relacionarse en determinadas enfermedades, pero no son equivalentes.
El tiempo hasta eyacular no mide los espermatozoides
Cronometrar una relación sexual no permite saber:
- cuántos espermatozoides existen;
- qué porcentaje se mueve adecuadamente;
- cuál es su forma;
- si existe fragmentación del ADN;
- si hay una obstrucción;
- si el semen puede fecundar;
- si existe una causa masculina de infertilidad.
Del mismo modo, el volumen, el color, la consistencia o la fuerza con la que sale el semen no ofrecen un diagnóstico fiable mediante observación doméstica.
Cuando existen motivos clínicos para estudiar la fertilidad masculina, el profesional puede solicitar una historia médica y reproductiva, exploración y análisis seminal u otras pruebas dirigidas. Los resultados deben interpretarse dentro del caso completo.
La frecuencia de eyaculación tampoco permite diagnosticar infertilidad
Existe la creencia de que eyacular frecuentemente “agota” los espermatozoides y reduce necesariamente la fertilidad. La evidencia revisada por la American Society for Reproductive Medicine no respalda esa afirmación como regla general.
En hombres con calidad seminal normal, un estudio retrospectivo de casi 10.000 muestras encontró concentraciones y movilidad normales incluso con eyaculación diaria. ASRM también señala que las abstinencias prolongadas pueden deteriorar algunos parámetros y que imponer horarios excesivamente rígidos puede aumentar el estrés.
Esto no significa que todos deban eyacular diariamente. Significa que no existe fundamento para asumir que guardar semen durante muchos días siempre aumenta las posibilidades de embarazo.
El artículo sobre mucho tiempo sin tener relaciones explica por qué una pausa prolongada también puede aumentar temporalmente la excitación o la urgencia en algunos hombres.
Las instrucciones de abstinencia dadas por un laboratorio para obtener una muestra seminal tienen un objetivo de estandarización y no deben convertirse automáticamente en una regla para todas las relaciones orientadas a concebir.
Qué muestran los estudios en hombres que buscan un embarazo
Algunas investigaciones han encontrado una mayor frecuencia de dificultades sexuales entre hombres atendidos por infertilidad. Sin embargo, estos resultados no demuestran que la eyaculación precoz haya causado la infertilidad.
Un estudio transversal publicado en Scientific Reports evaluó a 1.256 hombres atendidos en una clínica de andrología:
- 509 consultaban por infertilidad;
- 437 pertenecían a parejas con pérdidas gestacionales;
- 310 acudían a atención preconcepcional.
La eyaculación precoz, determinada mediante un cuestionario, apareció en el 20,8 % del grupo de infertilidad, el 18,5 % del grupo con pérdidas gestacionales y el 11,9 % del grupo de atención preconcepcional. Los grupos con dificultades reproductivas también presentaron más ansiedad y mayor uso de relaciones programadas. (Yu y colaboradores)
Mayor presencia de dificultades sexuales no demuestra causalidad
El diseño transversal del estudio permite identificar diferencias entre grupos en un momento concreto, pero no establecer qué ocurrió primero ni demostrar una relación causal.
Son posibles varias explicaciones:
- la presión reproductiva puede empeorar la función sexual;
- una dificultad sexual puede reducir la frecuencia de las relaciones;
- algunos problemas médicos pueden influir tanto en la fertilidad como en la función sexual;
- la ansiedad puede aparecer después de meses sin lograr un embarazo;
- las parejas que llegan a una clínica pueden diferir de quienes no buscan ayuda;
- una parte de los participantes podría haber presentado dificultades previas.
Los propios autores advirtieron que la muestra procedía de una clínica y que las personas preocupadas por su situación reproductiva podían estar sobrerrepresentadas.
Por tanto, la cifra del 20,8 % no significa que uno de cada cinco hombres con eyaculación precoz sea infértil ni que la eyaculación precoz aumente individualmente el riesgo en una proporción determinada.
Presión, relaciones programadas y ansiedad
Intentar concebir puede transformar el encuentro sexual en una obligación ligada al calendario.
La American Society for Reproductive Medicine describe el estrés sexual relacionado con la infertilidad como una combinación de pérdida del disfrute, presión para programar las relaciones y disminución de la autoestima sexual. En un estudio citado por esa organización, niveles elevados de este tipo de estrés aparecieron en el 21 % de 295 hombres evaluados.
Puede formarse un ciclo:
- Se determina que “hoy tiene que ocurrir”.
- El encuentro adquiere una meta reproductiva inmediata.
- El hombre comienza a vigilar su erección y su tiempo.
- Aumenta la ansiedad de desempeño.
- La excitación puede acelerarse o la erección volverse inestable.
- La experiencia se interpreta como un fracaso.
- La siguiente relación comienza con más presión.
La relación también puede funcionar en sentido contrario: una dificultad eyaculatoria persistente puede generar temor, evitación y menor frecuencia sexual.
Por eso, cuando la eyaculación precoz apareció durante el periodo de búsqueda de embarazo, conviene valorar si se trata de una posible eyaculación precoz adquirida y revisar el contexto completo.
Situaciones en las que la eyaculación precoz puede dificultar la concepción
Aunque no sea una causa directa de mala calidad seminal, puede existir una dificultad funcional o práctica cuando:
- la eyaculación ocurre repetidamente antes de la penetración;
- no se consigue depositar el semen dentro de la vagina;
- existe una dificultad eréctil simultánea;
- el hombre pierde la erección al intentar controlar cada sensación;
- la pareja evita las relaciones por frustración o conflicto;
- disminuye considerablemente la frecuencia sexual;
- la ansiedad impide completar los encuentros;
- el hombre no puede eyacular cuando la relación está programada;
- los intentos se concentran en una única oportunidad y cualquier dificultad impide repetirlos;
- se utilizan métodos retardantes incompatibles con la búsqueda de embarazo;
- existe dolor, alteración eyaculatoria o una enfermedad no evaluada.
También importa diferenciar la eyaculación precoz de toda la vida de un cambio reciente. Si anteriormente existía un control distinto y la dificultad apareció durante la búsqueda de embarazo, la presión puede ser relevante, pero no deben descartarse problemas de erección, medicamentos, dolor, síntomas urinarios u otras condiciones.
La EAU recomienda que la evaluación se base en la historia médica y sexual, el control percibido, el malestar, las circunstancias y la posible coexistencia de otras disfunciones. El tiempo por sí solo no basta.
Tratamientos para la eyaculación precoz cuando se busca un embarazo
El deseo de concebir modifica la forma en que deben valorarse algunos tratamientos.
No todos los medicamentos, cremas, aerosoles, preservativos o suplementos tienen las mismas implicaciones. Tampoco puede asumirse que un producto de venta libre es inocuo para los espermatozoides o compatible con la concepción.
La decisión debe tener en cuenta:
- el tratamiento concreto;
- la razón por la que fue indicado;
- el tiempo de utilización;
- otros medicamentos;
- el estado de salud mental;
- los antecedentes reproductivos;
- los posibles riesgos de suspenderlo;
- alternativas valoradas por el profesional.
ISRS y posibles efectos sobre el semen
Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, o ISRS, incluyen medicamentos como paroxetina, sertralina, fluoxetina, citalopram y dapoxetina. Algunos se utilizan fuera de indicación para retrasar la eyaculación.
La guía 2026 de la European Association of Urology recomienda que los hombres con eyaculación precoz que intentan concebir eviten estos medicamentos debido a sus posibles efectos perjudiciales sobre los espermatozoides. Esta recomendación exige una conversación clínica y no autoriza a suspender bruscamente un antidepresivo.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2022 agrupó cuatro estudios con 222 participantes. Encontró asociaciones entre la exposición a ISRS y cambios en:
- morfología;
- concentración;
- movilidad;
- fragmentación del ADN espermático.
No encontró una diferencia estadísticamente significativa en el volumen del semen. Sin embargo, la heterogeneidad fue muy alta y la cantidad de estudios y participantes fue limitada, por lo que los resultados no permiten predecir el efecto en un hombre concreto. (Xu y colaboradores)
La presencia de una asociación tampoco demuestra infertilidad irreversible. Deben considerarse la enfermedad tratada, la duración de la exposición, otros medicamentos y las diferencias metodológicas entre estudios.
No se debe:
- dejar un antidepresivo de forma repentina;
- reducirlo para intentar concebir sin supervisión;
- cambiarlo por otro ISRS por cuenta propia;
- ocultar el deseo reproductivo al profesional;
- sustituirlo por suplementos o productos “naturales” sin revisión.
Paroxetina y fragmentación del ADN espermático
La paroxetina para la eyaculación precoz merece especial atención porque puede utilizarse fuera de indicación y también producir síntomas de discontinuación si se suspende abruptamente.
Un estudio prospectivo incluyó a 35 voluntarios sanos de entre 18 y 65 años expuestos a paroxetina durante cinco semanas. Los investigadores observaron un incremento en la fragmentación del ADN espermático, sin cambios medibles equivalentes en los parámetros seminales convencionales evaluados. (Tanrikut y colaboradores)
El estudio aporta una señal relevante, pero tiene límites claros:
- participaron solamente 35 hombres;
- la exposición fue breve;
- se estudiaron voluntarios sanos;
- no se midió directamente la probabilidad de lograr un embarazo;
- no demuestra que todos los usuarios desarrollen el mismo cambio;
- no permite determinar por sí solo el riesgo individual de infertilidad.
Si un hombre utiliza paroxetina por depresión, ansiedad u otra indicación, la prioridad es revisar el tratamiento con el profesional responsable. Suspenderla sin supervisión puede producir síntomas importantes y empeorar la condición para la que fue prescrita.
Anestésicos tópicos y productos retardantes
Algunas cremas y aerosoles retardantes contienen lidocaína, prilocaína u otros anestésicos locales.
La EAU advierte que los productos tópicos con lidocaína y prilocaína pueden asociarse con efectos citotóxicos sobre espermatozoides humanos frescos y señala que las parejas que buscan un embarazo no deberían utilizarlos.
También deben considerarse otros problemas prácticos:
- un preservativo impide la deposición de semen necesaria para la concepción natural;
- el producto puede transferirse a la pareja;
- puede producir entumecimiento;
- la etiqueta puede no informar con claridad todos los ingredientes;
- un producto no regulado puede contener concentraciones inciertas;
- lavar el producto no garantiza que cualquier formulación sea adecuada para intentar concebir.
El artículo sobre condones retardantes para la eyaculación precoz explica sus mecanismos y precauciones generales, pero su utilización debe reconsiderarse cuando el objetivo inmediato es lograr un embarazo.
No debe reemplazarse un tratamiento por otro sin revisar primero su compatibilidad con la búsqueda de embarazo.
Qué no conviene hacer
No conviene:
- asumir que la eyaculación precoz demuestra infertilidad;
- culpar automáticamente al hombre o a la mujer;
- evaluar los espermatozoides por el color o espesor del semen;
- considerar que una penetración breve impide siempre el embarazo;
- utilizar varios días de abstinencia como tratamiento universal;
- concentrar toda la actividad sexual en una única fecha;
- convertir cada encuentro en un examen;
- utilizar anestésicos, suplementos o fármacos sin revisar sus ingredientes;
- iniciar paroxetina, dapoxetina u otro ISRS por cuenta propia;
- suspender bruscamente un medicamento prescrito;
- emplear testosterona o esteroides para “mejorar la fertilidad”;
- comprar productos en páginas no reguladas;
- retrasar una evaluación cuando existen señales clínicas;
- interpretar un único análisis seminal sin orientación;
- asumir que haber tenido un hijo anteriormente descarta una dificultad actual;
- responsabilizar a la pareja del control eyaculatorio.
Tampoco conviene reducir toda la intimidad a la penetración programada. Aunque la concepción natural requiere que los espermatozoides alcancen el aparato reproductor femenino, la relación necesita conservar comunicación, respeto y formas de cercanía que no estén sometidas permanentemente a una meta.
Qué observar antes de consultar
Puede resultar útil registrar información durante varias semanas sin convertirla en una vigilancia obsesiva:
- desde cuándo existe la eyaculación rápida;
- si ha ocurrido desde las primeras experiencias o apareció recientemente;
- si sucede antes o después de la penetración;
- si el semen puede depositarse intravaginalmente;
- si ocurre en todos los encuentros;
- si cambia cuando no existe presión reproductiva;
- si también sucede durante la masturbación;
- si la erección se mantiene;
- si hay dolor o molestias;
- si existen síntomas urinarios o pélvicos;
- qué medicamentos y suplementos se utilizan;
- si se emplean cremas, aerosoles o preservativos retardantes;
- cuánto tiempo lleva la búsqueda de embarazo;
- con qué frecuencia se mantienen relaciones sin protección;
- si existen antecedentes reproductivos;
- si la programación de los encuentros ha aumentado la ansiedad;
- si la dificultad ha reducido la frecuencia sexual;
- si existe malestar importante en uno o ambos integrantes.
Esta información ayuda al profesional a diferenciar entre:
- una dificultad eyaculatoria;
- un obstáculo para depositar el semen;
- ansiedad asociada a la búsqueda de embarazo;
- una dificultad eréctil;
- una posible condición médica;
- una preocupación sobre fertilidad que requiere estudio específico.
No sustituye un análisis seminal ni permite realizar un diagnóstico doméstico.
Cuándo solicitar una evaluación de fertilidad
La OMS define la infertilidad como no lograr un embarazo después de doce meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección. ASRM indica que puede justificarse una evaluación después de seis meses cuando la mujer tiene 35 años o más, y antes cuando existen antecedentes o hallazgos que aumenten el riesgo.
Conviene consultar antes de esos plazos cuando:
- no se consigue eyacular dentro de la vagina;
- existe ausencia de eyaculación;
- el orgasmo ocurre sin salida de semen;
- hay problemas persistentes de erección;
- aparece dolor al eyacular;
- existe sangre en el semen;
- se presentan síntomas urinarios o pélvicos;
- hay antecedentes de cirugía genital, pélvica o retroperitoneal;
- existieron traumatismos testiculares;
- se recibió quimioterapia o radioterapia;
- existe un testículo no descendido, varicocele diagnosticado u otra condición;
- se utilizan medicamentos que pueden afectar la función sexual o reproductiva;
- se consumen testosterona o esteroides anabólicos;
- la eyaculación precoz apareció repentinamente;
- existe pérdida marcada del deseo;
- la presión reproductiva está provocando evitación o conflicto;
- alguno de los integrantes tiene una condición conocida que puede afectar la fertilidad;
- se han producido pérdidas gestacionales recurrentes.
La evaluación no debería limitarse al hombre que eyacula rápidamente. La infertilidad puede deberse a factores masculinos, femeninos, combinados o inexplicados.
Conoce un punto de partida estructurado
La búsqueda de embarazo puede intensificar la vigilancia, la tensión y el temor a que cada encuentro “salga mal”. Al mismo tiempo, una eyaculación precoz persistente puede dificultar la comunicación, reducir la frecuencia sexual o hacer más difícil depositar el semen intravaginalmente.
SISTEMA TITAN™ es un programa digital educativo y práctico basado en ejercicios y prácticas estructuradas de reeducación conductual orientadas al desarrollo progresivo del control eyaculatorio, la confianza y una experiencia íntima más consciente.
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El programa:
- no diagnostica infertilidad;
- no evalúa la calidad del semen;
- no prescribe medicamentos;
- no sustituye un análisis seminal;
- no reemplaza la atención médica, psicológica, urológica, sexológica o reproductiva;
- no indica si un tratamiento debe iniciarse o suspenderse.
Cuando existe una búsqueda activa de embarazo, la evaluación profesional tiene prioridad para revisar medicamentos, productos retardantes, función sexual y posibles factores reproductivos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener hijos si tengo eyaculación precoz?
Sí, es posible. La eyaculación precoz no demuestra que los espermatozoides sean anormales. Si el semen se deposita dentro de la vagina y no existen otros factores de fertilidad, una penetración breve no impide por sí sola el embarazo.
¿Eyacular antes de penetrar puede impedir un embarazo?
Puede reducir considerablemente la oportunidad de concepción natural durante ese encuentro si el semen no se deposita intravaginalmente. Si sucede de manera persistente, conviene consultar para evaluar la dificultad sexual y las opciones disponibles.
¿La eyaculación precoz significa que tengo pocos espermatozoides?
No. El tiempo hasta la eyaculación no permite conocer la concentración, movilidad, morfología ni integridad de los espermatozoides. Esos aspectos requieren una evaluación específica cuando está indicada.
¿Eyacular todos los días reduce la fertilidad?
No necesariamente. ASRM señala que, en hombres con semen normal, la concentración y la movilidad pueden mantenerse dentro de rangos normales incluso con eyaculación diaria. La frecuencia más adecuada depende del contexto y no debe convertirse en una obligación rígida.
¿Conviene guardar varios días de abstinencia?
No existe una ventaja universal. Una abstinencia excesivamente prolongada puede deteriorar algunos parámetros seminales, mientras que periodos cortos pueden ser compatibles con semen normal. Las instrucciones para una muestra de laboratorio deben seguirse exactamente, pero no son una pauta general para todas las relaciones.
¿Los medicamentos para la eyaculación precoz afectan la fertilidad?
Algunos pueden afectar parámetros espermáticos o no ser adecuados cuando se intenta concebir. El riesgo depende del medicamento, la exposición y el contexto. Debe revisarse cada tratamiento con un profesional.
¿La paroxetina puede afectar el semen?
Existe evidencia limitada que relaciona la paroxetina con mayor fragmentación del ADN espermático. Esto no demuestra infertilidad en todos los usuarios, pero justifica revisar el tratamiento cuando existe deseo reproductivo. No debe suspenderse bruscamente.
¿Los sprays retardantes son adecuados al intentar concebir?
Los productos con lidocaína y prilocaína no son recomendados por la EAU para parejas que buscan un embarazo debido a posibles efectos sobre espermatozoides frescos. También pueden transferirse y causar entumecimiento.
¿Cuándo se considera que existe infertilidad?
La definición general utiliza doce meses o más de relaciones regulares sin protección sin conseguir un embarazo. Puede justificarse una evaluación antes según la edad, los antecedentes y la presencia de factores de riesgo.
¿Debe evaluarse solamente al hombre?
No. La fertilidad depende de factores masculinos, femeninos, combinados y, en algunos casos, inexplicados. Cuando corresponde una evaluación, debe contemplarse a ambos integrantes.
Aviso educativo
Este contenido es educativo y orientativo. No constituye diagnóstico de eyaculación precoz o infertilidad, tratamiento médico, terapia psicológica, terapia sexual ni prescripción.
La eyaculación precoz no permite determinar la concentración, movilidad, morfología, integridad genética o capacidad fecundante de los espermatozoides.
No inicies, combines, suspendas ni modifiques paroxetina, dapoxetina, otros antidepresivos, anestésicos tópicos, suplementos, hormonas o tratamientos basándote en este artículo.
Si estás intentando concebir, consulta antes de utilizar medicamentos o productos retardantes. No suspendas bruscamente un antidepresivo prescrito.
Busca valoración ante ausencia de embarazo durante el periodo correspondiente, imposibilidad de eyacular intravaginalmente, cambios repentinos, dolor, sangre en el semen, síntomas urinarios o pélvicos, dificultades de erección, pérdida marcada del deseo u otras señales relevantes.
Fuentes consultadas
- World Health Organization. Infertility.
- European Association of Urology. Sexual and Reproductive Health Guidelines: Disorders of Ejaculation.
- American Society for Reproductive Medicine. Diagnostic Evaluation of Sexual Dysfunction in the Male Partner in the Setting of Infertility: A Committee Opinion.
- American Society for Reproductive Medicine. Optimizing Natural Fertility: A Committee Opinion.
- Yu y colaboradores. Prevalence of Sexual Dysfunction Among the Male Populations Who Seeking Medical Care for Infertility, Pregnancy Loss and Preconception Care: A Cross-Sectional Study.
- Xu y colaboradores. The Effect of SSRIs on Semen Quality: A Systematic Review and Meta-Analysis.
- Tanrikut y colaboradores. Adverse Effect of Paroxetine on Sperm.